Todo lo que debes saber sobre la tarjeta Profesional de la Construcción (TPC)

 

La obtención de la Tarjeta Profesional de la Construcción (TPC) avala la formación de Prevención de Riesgos Laborales, para la categoría o grupo profesional los trabajadores.

Esto supone ventajas y beneficios para los trabajadores y para las empresas.

Es de carácter obligatorio para todos los trabajadores del Sector de la Construcción.

 

 ¿Cuáles son las ventajas de la TPC?

 

Ventajas para los trabajadores

  • Acredita su formación en materia de prevención de riesgos laborales.
  • Demuestra la cualificación y la experiencia profesional en el sector de la construcción.
  • Certifica la formación recibida durante el desarrollo de la carrera profesional.

Ventajas para las empresas


Cuenta con trabajadores que ha obtenido el certificado en formación de prevención de riesgos laborales, dando una seguridad a la empresa.
 
¿Quién puede solicitar la TPC?

 

  • Trabajadores en alta o en situación de incapacidad temporal del Sector de la Construcción.
  • Personas en desempleo que hayan estado de alta en empresas del Sector de la Construcción. Durante 30 días en los 36 meses inmediatamente anteriores a la fecha de solicitud.
  • Trabajadores autónomos que realicen actividades incluidas en el ámbito de aplicación del Sector de la Construcción.
  • Profesionales colegiados afiliados a alguna mutualidad de previsión social que desempeñen labores incluidas en el Sector de la Construcción.

Requisitos para obtener la TPC

Realizar una formación en prevención de riesgos laborales de una duración igual o superior a ocho horas. 

 

En el sector del Metal también se solicita esta tarjeta para aquellos trabajadores que desarrollan su actividad en el sector de la construcción.


TPC para el sector del metal

Es obligatorio para todos los profesionales del sector que prestan sus servicios en empresas del Sector Metal y que realizan sus trabajos en las obras de construcción.

La Tarjeta Profesional de la Construcción del sector Metal tiene una duración de cinco años desde su emisión, una vez caducada hay que renovar dicha tarjeta.

El trabajador acredita:

  • Experiencia para desempeñar su trabajo.
  • Estar cualificado para realizar dicho trabajo
  • Tener una formación específica en riesgos laborales.
  • Categoría profesional.
  • Periodos de ocupación.